Factores que complican el entendimiento
Muchas veces, los problemas de pareja se ven magnificados por el estrés cotidiano, la presión de las dificultades laborales o un persistente agotamiento o burnout que deja poco espacio para la empatía. Además, si uno o ambos miembros atraviesan cuadros de ansiedad, depresión o una baja autoestima, la forma de interactuar cambia. Temas como los problemas de manejo emocional o una marcada dependencia emocional pueden generar dinámicas donde los conflictos personales se entrelazan con la vida en pareja, complicando la solución natural de los desacuerdos.

