La conexión con tu autopercepción
Frecuentemente, la dependencia emocional tiene su origen en una marcada baja autoestima. Cuando la persona no logra reconocer su propio valor, busca en los problemas de pareja o problemas familiares el refugio que le falta interiormente. Este vacío genera una tristeza persistente y, a menudo, conduce a conflictos personales que dificultan el manejo emocional adecuado, haciendo que la persona se sienta incapaz de tomar decisiones autónomas.

