De la incertidumbre al desequilibrio emocional
Cuando nos enfrentamos a situaciones que superan nuestra capacidad de respuesta inmediata, es frecuente experimentar un aumento significativo en niveles de ansiedad, estrés y, en casos más complejos, cuadros de insomnio o incluso ataques de pánico. Estos problemas de adaptación a menudo se alimentan de una baja autoestima, donde la duda sobre nuestras capacidades se hace presente frente a nuevos desafíos. Si no se abordan a tiempo, estas vivencias pueden derivar en trastornos emocionales que limitan nuestra capacidad de disfrutar de la nueva etapa.

