De los trastornos emocionales a la conducta manifiesta
Muchas veces, los problemas de conducta son una señal de alerta ante trastornos emocionales no resueltos, como la depresión o una tristeza persistente que se manifiesta a través de irritabilidad o aislamiento. Cuando enfrentamos situaciones de dependencia emocional, es común que nuestro comportamiento se torne autodestructivo o errático. Asimismo, el duelo mal procesado o la presencia de fobias pueden alterar drásticamente nuestra manera de interactuar con el entorno, requiriendo un acompañamiento que valide el dolor emocional detrás de la conducta observada.

